Se pone gris. Un poco bien,
un poco fria.
Se dirige con la certeza de un murcielago, con el corazón hastiado, ocultando el ala herida.
Ella camina, se seca los ojos y la nariz,
le muestra los dientes a la vida, mientras piensa en la soledad,
casi esta sola.
Pero igual, igual que antes,
la gente escupe lo que ella siente.
Pero igual que antes,
la gente sigue siendo gente y ella quiso cambiar.
El tiempo paso y todo lo que le pertenecia,
se puso verde y acuoso
- Que inutil soy a veces - siguió pensando - en esta pieza oscura, apagando las llamitas de las velas con los dedos, quejandome del ardor en las yemas, esperando a que se haga de día.
De día para qué?
Las llamitas de luz que bailan sobre la vela.... y después, la luz total.
Cegadora.
El falso foco de brillo.
Y después del dia que?
Vuelve a mostrar los dientes, de tanto en tanto el reflejo la confunde, entonces ya es tiempo de hundirse en su propia retina buscando un trozo de pasado, para suspirar y poder sonreir.
Pluf! La vela cayó. La llama se apagó.
Hace frio de nuevo.
Hace 19 horas
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